¿Vives o sobrevives?, de Sònia Cervantes

¡¡Hola cronisteras y cronisteros!! ¿Qué tal el fin de semana? 
Sí, lo sé, he estado más de una semana desaparecida y llevo varios días, más bien semanas, anunciando novedades en el blog y demás, y os preguntaréis cuándo las voy a poner en marcha, pues bien... no lo sé ni yo, jajaja. Estoy bastante liada últimamente, y es por ello que ando un poco escasa con las entradas, pero... prometo intentar organizarme y, poco a poco, poner esto un poco en orden, que ya es hora. Dicho lo cual... vamos a lo que interesa.



No sé si la entrada de hoy se puede considerar como una novedad, pero sí es un poco distinta, porque, sí, es una reseña más de las que he venido haciendo hasta ahora, pero... en este caso la obra reseñada no se trata de una novela, sino de un libro de autoayuda: ¿Vives o sobrevives?: no hay peor tormenta que la te armas en tu cabeza de Sònia Cervantes.

Hay mucho detractor de los libros llamados "de autoayuda", pero creo que, como en todo, dentro de esta categoría hay libros buenos y malos, y en este caso ¿Vives o sobrevives? me ha parecido un libro bueno, ¿por qué? a continuación os lo cuento:
  1.  Quizás era el momento de que leyera algo así, nos dejamos llevar por la rutina, la monotonía, y pocas veces nos paramos a pensar más allá y a dedicarnos un poquito de tiempo.
  2.  Relacionado con el punto anterior, una vez que decides dedicarte un poco de tiempo y hacer un poco de introspección leyendo el libro, van saltando algunos resortes, o sonando una serie de 'clicks' o alarmas, conforme vas avanzando en la lectura, que hacen que te des cuenta de que ciertas cosas que tenías interiorizadas y considerabas de lo más normal, no lo son tanto.
  3. Utiliza un lenguaje muy llano y accesible a todo el mundo, nada de tecnicismos, bueno, alguno hay, pero explicados de una manera sencillísima.
  4. Los títulos de los capítulos son de lo más ingeniosos: "Alicia en el país de Ysilandia", "Mira quien habla", "Refranero impopular", "Prometeo y Julieta", "La neurótica máquina del tiempo", "Hacer o no hacer, de eso se trata", "Antes de acabar...", "Colorín colorado, con estos psicocuentos he acabado".
  5. Continuando con los capítulos, me ha gustado cómo están organizados y la evolución del libro, en alguna ocasión puede que te quedes un poco 'a medias', pero encontrarás la otra mitad en el siguiente apartado, jeje. Además, cada capítulo está dedicado a un tema en concreto, lo que lo hace más fácil, así: "Alicia en el país de Ysilandia" trata sobre lo que pasa cuando nos obcecamos con el "¿y si...?" (del que yo soy miembro, por cierto, a ver si consigo salir del club), "Mira quien habla" donde hablan el 'ángel' y el 'demonio', "Refranero impopular" hace un repaso de los refranes que hay que ignorar o no hacer caso, "Prometeo y Julieta" se centra en la relaciones tóxicas, sobre todo en las relaciones amorosas, "La neurótica máquina del tiempo" explica las (malas) consecuencias de vivir en el pasado o en el futuro (tengo que deshacerme de esa máquina también), "Hacer o no hacer, de eso se trata" donde la protagonista es la procrastinación (mi gran 'amiga') y, por último, hace un epílogo en los capítulos "Antes de acabar..." y "Colorín colorado, con estos psicocuentos he acabado".
  6. Además, al final de cada capítulo os encontraréis con varias frases claves que resumen todo lo dicho en él.  
  7. Para terminar, Sònia te plantea preguntas y ejercicios que harán que os comprometáis a plantearos algunas cuestiones y a buscar soluciones, aunque no siempre sean fáciles de hacer. 
Sin duda es una guía que todos tendríamos que tener en la mesita de noche o bien a mano para repasar de vez en cuando, sobre todo en los momentos de bajón o de bloqueo...

PD1. Sònia, siento los momentos por los que pasaste mientas escribías el libro, pero me alegra que lo terminaras.
PD2. Tuve la suerte de conocer a Sònia el sábado en la Feria del Libro de Madrid y aquí os dejo la bonita dedicatoria que me escribió:



CERVANTES, Sònia. 2016. ¿Vives o sobrevives?: no hay peor tormenta que la que te armas en la cabeza. Barcelona: Grijalbo. 188 p. ISBN 9788425354021

Resumen:¿Te has parado a pensar alguna vez qué es lo que te incomoda y te hace sentir mal? ¿Sabes disfrutar realmente de la vida o sencillamente intentas ir sorteando obstáculos? ¿Te has planteado cómo sería tu vida si te comprometieses a vivirla intensamente? En definitiva, ¿vives o sobrevives?

Este libro es una invitación a no acomodarnos: no estar mal no significa que estemos bien. Ser críticos con nosotros mismos y proactivos nos proyecta hacia una vida mejor; ser pasivos y quejicas nos apoltrona y estanca en un presente poco satisfactorio.

Tenemos derecho a quejarnos, pero también tenemos la obligación personal de mejorar y seguir creciendo, de salir de nuestra zona de confort para dejar de sobrevivir y empezar a vivir con alegría, ilusión, valentía e intensidad.

Analizando cómo nos hablamos a nosotros mismos, las preocupaciones anticipadas que nos amargan, la procrastinación que nos frustra, las creencias del inconsciente colectivo, la demagogia emocional y muchos otros aspectos en los que no solemos pensar, la psicóloga Sònia Cervantes nos muestra cómo reprogramarnos, actuar positivamente y conseguir vivir de verdad.
Crónica de los libros que dan cuerda a mi mundo

Visita a la Casa de Lope de Vega

¡¡Hola cronisteros y cronisteras!! ¿Qué tal? Llevo varios días desaparecida, lo sé, pero es que ando un tanto liada (trabajo, estudios, vida social...) y... bueno, aunque no os lo creáis, también pensado temas nuevos para el blog, estoy pensando en crear una sección nueva, pero tengo que pensar bien cómo la monto, que es un poco... enrevesada.
Pero bueno, supongo que muchos os preguntareis cómo siendo el 400 aniversario y habiendo pasado ya el Día del Libro hace varias semanas no he hablado todavía, a esta altura del año, de Cervantes. Pues bien, tenía pensado hacerlo (de hecho tenía empezada una entrada para publicar el día 23 de abril), pero... hay tanto escrito ya sobre él que ¿qué aporte nuevo podría hacer yo? Es por ello que he desistido y, en cambio, os hablo de un coetáneo suyo: Lope de Vega, que os debo esta entrada desde hace semanas.

Casa, Lope de Vega

Hace unos días, muchos. concretamente en la entrada del viernes 15 de abril, os comentaba que ese fin de semana iba a visitar la Casa Museo de Lope de Vega, y así lo hice. Pero, antes de contaros cómo fue la casa y la vida de Lope, he de confesar que antes os dije una pequeña mentirijilla: sí, voy a contaros alguna cosita de Cervantes, jeje, ¿por qué? pues porque Lope y Cervantes eran conocidos (vivieron incluso en el mismo barrio) y porque, fijaros qué cosas, la Casa de Lope se encuentra en la ahora llamada Calle Cervantes (anteriormente conocida como Calle de Francos). Pero bueno, no me voy a enrollar mucho en este asunto, ya lo haré en otra entrada venidera, así que, resumiendo mucho, os diré  que Cervantes y Lope de Vega fueron amigos, pero... por envidias y competencias ("yo escribo mejor", "no, yo escribo mejor") se convirtieron en grandes enemigos (sin llegar a la altura de Quevedo y Góngora, eso sí), tanto es así que hay estudiosos que dan por cierto que en los primeros capítulos de El Quijote hay una clara parodia de Lope de Vega.

En fin, contada la pequeña anécdota (con la que me extenderé más en otra entrada, ya he avisado), vuelvo al hilo de esta publicación: la visita guiada a la Casa-Museo de Lope de Vega, en la que el escritor vivió desde el año 1610 hasta 1635, año en que murió, aunque la vivienda fue construida en 1578.

Antes de entrar, vemos una casa de dos plantas (la baja y la primera) y una inscripción en latín en el dintel de la puerta de entrada: "D. O. M. PARVA PROPIA MAGNA - MAGNA ALIENA PARVA", la cual Calderón la tradujo como "Que propio albergue es mucho, aún siendo poco y mucho albergue es poco, siendo ajeno".

Al entrar, nos encontramos con un pequeño zaguán, la taquilla, unas escaleras y, al fondo, el jardín y huertecito, en el que destaca un naranjo en recuerdo al tiempo que estuvo exiliado en Valencia.

Tras subir las escaleras a la primera planta, se accede, ahora sí, a las distintas habitaciones de la casa:
  • Oratorio: se sitúa justo al frente de las escaleras. La vivienda ya contaba con esta dependencia antes de que Lope fuera sacerdote, pero fue tras el nombramiento de éste como tal cuando empezó a celebrarse misa diaria, misa que en los tiempos de mala salud veía desde el ventanuco de su cuarto. El retablo que preside al oratorio tiene una imagen de San Isidro.
  • Estudio: es el espacio más grande de la casa. Se encuentra dividido en dos: a un lado el escritorio, pegado a la ventana, y al otro unas sillas alrededor de un brasero, es decir, una parte dedicada al trabajo (en ese escritorio escribió su obra más sobresaliente) y la otra a las visitas de amistades. Sin embargo, estas dos estancias en una tienen un denominador común: los libros que formaban (mejor dicho, que podrían haber formado, los que se encuentran ahora son un depósito de la Biblioteca Nacional) la biblioteca de Lope.
  • Estrado: esta habitación, que tendía a ser exclusivamente de uso femenino, es características del Siglo de Oro. En él, las mujeres, sentadas a la manera morisca, recibían a las visitas o se dedicaban a bordar y coser. Está decorado con secreteres y bufetes (mesas de escribir con cajones), tapices y un espejo. 
  • Alcoba de Lope: en la habitación más pequeña, y también más escondida, de la casa murió el escritor. La habitación cuenta con los indispensable: la cama y los enseres de aseo, además del ventanuco que mencionaba antes a través del cual veía la misa en el oratorio cuando estaba enfermo.
  • Comedor y cocina: estas dos dependencias se hallan ahora pegadas pared con pared, aunque la ubicación de la cocina no sea la real, se supone que en su momento se encontraba en la planta baja. El comedor es otra de las habitaciones más grandes de la casa y está decorada con piezas de cerámica de Talavera (algunas reparadas con lañas) y bodegones. 
  • Alcoba de las hijas: compartida por Felician y Antonia Clara. En ella se pueden ver dos camas, una mesita baja, una silla de costura y un cofre para la ropa.
  • Cuarto de huéspedes: en la segunda planta (buhardilla, en principio, camuflada para no tener que ceder habitación a personalidades de la Corte) se hospedó Fray Alonso de Contreras, militar, durante más de ocho meses.
  • Alcoba de los hijos: situada también en la planta abuhardillada, se encuentra la hbitación de Lope Félix y Carlos Félix, los hijos del escritor.
  • Alcoba de las sirvientas: una habitación pequeña y sencilla con dos camas.
A grandes rasgos, esta es la casa de Lope de Vega, pero la visita es mucho más: es conocer las facetas menos conocidas del autor dentro de su amplia biografía contada al detalle (tanto la profesional como la personal), es envolverse de historia, de costumbres pasadas... y el mobiliario no tiene desperdicio, son auténticas joyas las que se pueden ver. Por lo tanto, me veo en la obligación de recomendaros, sin ningún género de duda, que vayáis a visitarla, que además la visita guiada es gratuita y no tenéis excusa.

Crónica de los libros que dan cuerda a mi mundo

Saga de Ulises Vidal, de Fernando Gamboa

¡¡Hola cronisteras y cronisteros!! ¿Qué tal ha ido el fin de semana?
Hoy es lunes, ¿no lo sabíais? pero... a pesar de ello es un gran día para el blog y para mí, como autora que soy, y es que... (redoble de tambores) ¡cumple 6 meses*! Y para celebrarlo, comparto con vosotros doble reseña, sí, hoy hay 2x1, jejeje.

Saga, Ulises Vidal, Fernando Gamboa


Para quienes conocemos un poco la biografía del autor, o al autor, hablar de Fernando Gamboa es sinónimo de hablar de aventura, puesto que lleva años viajando por el mundo y no siempre en las mejores condiciones o con los mejores preparativos y comodidades. Y, por suerte para nosotros, su vida se ve reflejada en su obra. 

En la saga de Ulises Vidal, de la que hasta ahora hay publicadas dos novelas: La útlima cripta y Ciudad Negra (Fernando, sabes que espero la tercera con ansia), la aventura chorrea por los cuatro costados del libro (o de la pantalla si lees las novelas en ebook, jeje). No hace falta leer muchas páginas para rememorar las lecturas de Julio Verne en la adolescencia (o en el momento en el que cada uno haya leído las obras de este autor, si lo ha hecho), porque, sí, Fernando Gamboa podría considerarse el Julio Verne del siglo XXI, el líder de la novela de aventura actual, puesto que, en sus novelas reúne las características necesarias (según la Wikipedia) para ello: viajes, misterio y riesgo.

Tanto en La última cripta como en Ciudad Negra, nos embarcamos rumbo a lugares por conocer (quizás algunos sois afortunados y ya los conocéis, al menos en parte), un misterio que resolver, y peligros a los que enfrentarnos, y, sí, hablo en primera persona del plural porque cuando empiezas a leer una novela de este escritor, por mucho que quieras, no puedes evitar vivirla en primera persona. ¿La compañía? un ingenioso submarinista (con mejor equipamiento que el de la imagen, jeje) llamado Ulises Vidal, discípulo de McGyver, y optimista a más no poder; algún amigo suyo y..., como en toda novela de aventuras que se precie, un villano. Todo esto aderezado con un lenguaje desenfadado y coloquial (pero cuidado), con toques de humor para aliviar un poco el ambiente y dar un respiro, con altibajos emocionales, con una base documentada (sí, no penséis que lo de Gamboa es hablar por hablar porque no, habla con conocimiento de causa), con crítica social y con más detalles que tendréis que descubrir vosotros.

Pero bueno, os voy a contar un poquito de las novelas, las cuales os recomiendo sin ningún género de duda, que me pongo a hablar y no paro...

LA ÚLTIMA CRIPTA

En la primera novela de la saga de Ulises Vidal, Fernando Gamboa nos presenta al gran protagonista, su 'alocada' vida y su carismática forma de ser, y le acompañaremos en su primera aventura, en la que intentará averiguar, junto con otros personajes no menos importantes, si la Orden de los Templarios descubrió, o viajó a, América antes que Cristóbal Colón y el tesoro de éstos.

Para ello tendrá que seguir el rastro de unas pistas que lo transportaran de Honduras a Barcelona, de Barcelona a Mallorca, de Mallorca a Mali, de Mali a Méjico y de Méjico a Guatemala, casi nada ¿verdad? Pero no sólo de viajar se trata, además, entre viaje y viaje, deberá sortear una serie de dificultades y obstáculos que pondrán en peligro su vida y la de sus compañeros, haciendo así que suframos, que nos desesperemos por saber qué va a pasar a continuación y, por ende, que no podamos parar de leer aunque el miedo de que pase algo que no nos guste nos tiente a soltar el libro. Sin embargo, como no todo va a ser pasar malos ratos, también hay ocasión para un poco de romanticismo que hará que, por momentos, tanta adrenalina sea más llevadera.

(AVISO, mejor leer el enlace después de leer la novela: Para los 'incrédulos' que piensen que no es posible que los Templarios llegaran a América antes que Colón, aquí dejo una pequeña información)

CIUDAD NEGRA

Tras un tiempo de reposo, Ulises Vidal y sus compañeros se ven arrastrados a una nueva aventura que, en esta ocasión los llevará a plena Selva Amazónica. ¿El objetivo? un rescate, pero no os voy a contar a quién o qué hay que rescatar, que entonces contaría demasiado... (aunque si leéis el resumen lo sabréis, jeje).

Lo que sí os puedo contar es que, nuevamente, los protagonistas tienen un hilo de Ariadna de dónde tirar para llegar a cumplir  su propósito, en este caso, los documentos guardados sobre  la expedición del coronel Fawcett. Un hilo que se convierte en una red en la que quedan atrapados y sin saber cómo van escapar, ni si lo van a conseguir...

Si en La última cripta la tensión ya se podía cortar con un cuchillo, con ésta más vale que leáis con el número de emergencias preparado, vaya a ser que con tanta adrenalina, nervios, incertidumbre y cúmulos de emociones vuestro corazón se vea un tanto resentido...

(AVISO, mejor leer el enlace después de leer la novela: De nuevo, información para escépticos)


GAMBOA, Fernando. 2007. La última cripta.

Resumen: Mucha intriga y mucha acción de la mano de un autor que ya cuenta con más de doscientos mil lectores en todo el mundo.

Enterrada bajo un arrecife de la costa hondureña, el submarinista Ulises Vidal encuentra una campana de bronce del siglo XIV de origen templario, hundida allí más de un siglo antes del descubrimiento de América por parte de Cristóbal Colón. Espoleado por la curiosidad y el ansia de aventura, emprenderá, junto a un historiador medieval y una audaz arqueóloga mexicana, la búsqueda del mítico tesoro de la Orden del Temple.

Juntos recorrerán Barcelona, el desierto de Mali, las profundidades del Caribe y la selva mexicana, enfrentándose a un sinfín de enigmas y peligros. Pero esa búsqueda del tesoro acabará enfrentándolos a un misterio mucho más trascendente de lo que ninguno de ellos esperaba. Un secreto silenciado durante siglos que podría transformar la historia del hombre y la forma en que este se comprende a sí mismo y al Universo.

Una novela de aventuras con la intriga de El Código da Vinci y la acción de Indiana Jones.

GAMBOA, Fernando. 2013. Ciudad Negra. Barcelona: Ediciones B. 576 pp. ISBN 9788490700112.

Resumen: El profesor Castillo cita con urgencia a Cassandra y a Ulises y les explica, angustiado, que su hija Valeria ha desaparecido misteriosamente en el territorio más remoto y peligroso de la Tierra. Desesperado, el profesor ha resuelto partir en su busca cuanto antes, y les ruega a Ulises y a Cassie que le acompañen.

Incapaces de disuadirlo ni de dejarle ir solo, ambos aceptan ayudar a su viejo amigo en el intento de rescate, y así los tres amigos, una vez más, se embarcarán en una temeraria aventura hacia lo desconocido.Ni el profesor ni Cassie ni Ulises lo saben aún, pero en lo más profundo de la selva del Amazonas se encontrarán con una ciudad que no debería estar ahí.Una ciudad imposible, deshabitada y olvidada hace miles de años.Una ciudad perdida en las brumas del tiempo, cuyos oscuros secretos cambiarán nuestra concepción del mundo y de la historia.Una ciudad en la que descubrirán, demasiado tarde, que… no están solos.
Crónica de los libros que dan cuerda a mi mundo

El amor a los libros, de Luis de Madariaga

¡¡Hola cronisteras y cronisteros!! ¿Qué tal va la semana? Hoy tenía pensado publicar una entrada que os mencioné hace ya unas semanas: la visita a la Casa Museo Lope de Vega, pero ayer en el trabajo vi un texto que me encantó y como el fin de semana pasado empezó la 40ª Feria del Libro Antiguo y de Ocasión en Madrid creo que viene como anillo al dedo.









Enamorado fiel, entregado, constante, que tiene un verdadero amor sublime no contado aún por ningún Petrarca, es el bibliófilo. La pasión del bibliófilo ya no se iguala con la del apasionado galán, sino estoy por decir, que, cuando es verdadera afección bibliófila, llega a superarla. Y perdóneme la amada mujer, libro viejo y ciencia suprema.

Pasión insuperable la del bibliófilo, que vive más feliz que el amante y no teme que su amor se le envejezca, porque cuantos más años tienes su tesoro más lo ama; porque lo que el ama no es cosa que se le pueda morir.

El amante bibliófilo vive en una recatada soledad con su amor, en mayor intimidad recogida; él nada piensa sino a través de lo que le apasiona, se guía por aquello que su pasión le dice; él es cada día más dueño de lo que posee; se desvela como el enamorado más inquieto; cada día descubre nuevas bellezas en el objeto amado, porque el libro nos llena, sin menguarse, y es, cuanto más acariciado, más hermoso. 

El culto del amante bibliófilo es culto abierto, no escondido, no disimulado nunca.

Sólo, alguna vez, pueden surgir los celos en el corazón del bibliómano; celos venenosos, terribles, trágicos... Un día, el bibliófilo visita la vieja tienda de los libros viejos; se cala sus anteojos con la coquetería y el interés con que un dandy se encaja su monóculo, y el buscador de libros pasa sus ojos por la multitud diversa de los supuestos infolios frecuentamente visitados. Puede ocurrir que entonces, que el nuevo libro viejo, como la belleza desconocida, sea descubierto en su modesta esquivez por dos bibliómanos adversarios. He aquí la tragedia de Otelo, he aquí la celosa catástrofe. Hablará pérfidamente el librero, con voz insinuante de judío mercader, hablará con la inocencia de un Yago, y los dos eruditos... acaso se matarán ante la dama... Es embargadora y tremenda la pasión del bibliómano abeja de los libros. 

Por incunable, por un cronicón amarillo como una momia, por un ejemplar encuadernado con... vieja púrpura de Tiro, o con papiro añejo, o con... piel humana; por tener un tesoro como las bibliotecas maravillosas de un Grollerm, de un Thiers, de un Motteley, famosos amantes; por un raro latino, por un arcaico manuscrito indo u arábigo, se desvelará y enflaquecerá; por un extraño hallazgo, «Les Balsers», de Dort, o el libro de amor de Diana de Poltiers, ¡en griego!, será capaz de llegar no ya al robo de libros que disculpaba canónicamente don Alberto Lista, sino que llegará al asesinato, al crimen pasional. 

El bibliófilo vive fiel a su amor único, siempre enamorado y siempre joven para lo que ama.

Siempre joven, porque, como no le desilusiona la vejez de su prenda, no se cura de su vejez propia; porque los siglos dan más belleza a lo que ama, y cada siglo es una magnífica primavera... y él cuanto más viejo  vaya siendo más compenetrado estará con la pasión de toda su vida. 

Cicerón definía la felicidad: «una biblioteca situada en medio de un jardín».

La mayor parte de los bibliófilos, menos refinados que Cicerón, olvidan mirar el jardín para ver solamente su biblioteca. M. Joseph Guerin -amante de los libros- sin ser bibliófilo, así lo afirma en su deliciosa obrita titulada «El amor a los libros», agregando que no todos los bibliómanos proceden con tal exclusivismo.

En la cité des livres alternan los maniáticos intransigentes o ridículos , junto a eruditos amables y sonrientes. Y no podemos olvidar que debemos nuestras grandes bibliotecas modernas a eminentes coleccionistas del Ayer. Es justo recordar, por ejemplo, al cardenal Mazarino, quien gracias a una ecléctica sutilidad en el arte de coleccionar preparó la la famosa biblioteca Mazarina; y a Paulini d'Argenson, abandonando los más altos cargos para entregarse a una pasión cuyos testimonios pueden contemplarse en las bibliotecas. 

Al marqués de Meyanes, cuya erudición corría pareja con su ardor coleccionista. A Napoleón, que hacía la guerra acompañado de sus libros... A Groller, a los Thon, a Colbert, al duque de La Valliére, a Carlos Nodar, a los Goncourt, a Gabriel Vicaire, a Jules Lemaitre, al barón Pichón, a Luis Barthou y tantos otros. 

Ninguna relación existe entre estos Mecenas del Libro y los maniáticos de la bibliografía que se disputan los ejemplares raros, sin leer jamás.

El amor a los libros, de Luis de Madariaga.
En Crímenes junto al río, colección "Biblioteca de oro" nº. 298. 
Editorial Molino.
(Imagen obtenida en Pinterest)
Crónica de los libros que dan cuerda a mi mundo

Sarna con gusto, de César Pérez Gellida

¡¡Hola cronisteras y cronisteros!! ¿Qué tal el fin de semana? ¿Habéis comprado muchos libros? no me engañéis, que sé que en muchas ciudades ya han empezado las "Feria del Libro", por ejemplo, en Madrid comenzó el pasado viernes la "40ª Feria del Libro Antiguo y de Ocasión".
En fin, a pesar de que en Madrid es día festivo (y en otras Comunidades Autónomas españolas también), no os vais a librar de la reseña semanal, así que, al grano. Bueno, no, al grano todavía no, que antes tengo que hacer una advertencia: con la lectura correspondiente a la reseña de esta semana he empezado la casa por el tejado, ¿que quiero decir con esto? pues que me he leído el último libro del autor de turno sin leer los tres precedentes, cosa que, al tratarse de una saga, no es muy recomendable y, aunque no he tenido ningún problema a la hora de ubicarme con la historia ni con los personajes, puede que la reseña quede algo coja.



"Las desgracias nunca vienen solas" es el refrán que a César Pérez Gellida le ha faltado incluir en Sarna con gusto, la primera novela de Refranes, canciones y rastros de sangre. ¿Por qué digo esto? Porque a Ramiro Sancho, el gran protagonista, le crecen los enanos: si no tenía suficiente con sus fantasmas del pasado (procedentes de la trilogía Versos, canciones y trocitos de carne), en esta ocasión se le suma un nuevo caso en el Grupo de Homicidios de Valladolid, el secuestro de Margarita (una adolescente de 15 años) y el verse involucrado en una trama que no esperaba. Y hasta aquí voy a leer, no os voy a contar nada más de la historia, por mucho que insistáis, jeje.

Pero... voy por partes, aunque no tengo muy claro por dónde empezar ¿qué tal si lo hago por el principio? Sí, comenzar paso a paso, o página a página, será lo mejor.

Lo primero que llama la atención de la novela es la cubierta, en la que una chica con el pelo algo desaliñado te traspasa con la mirada, una mirada implorante y cargada de temor que a lo largo del libro se te viene a la cabeza en alguna que otra ocasión. 

Pasadas las páginas de guarda, de cortesía, de información y de dedicatoria veo, con alegría, un listado de personajes, tanto principales como secundarios. Un detalle que se agradece (o al menos yo lo agradezco), y mucho, cuando el listado de nombres y/o funciones de los personajes se extiende un poco más de la cuenta. 

Tras leerme, y casi aprenderme, el listado de personajes, paso una página más y me topo con un prólogo, que al contrario que muchos yo sí leo, de lo más llamativo por dos motivos: 1) por quién está escrito y 2) por lo que cuenta, que, para una novata en la lectura de Gellida como yo, es todo un descubrimiento (creo que muchos, tras mis palabras, van a tener que saltarse su regla de no leer el prólogo, jaja).

Y, ahora sí, acabado el prólogo se muestra el primer capítulo de la novela: El calzado del diablo nunca suena. Original, ¿no? Pues así son todos, 25 capítulos titulados con algún refrán, algunos conocidos, otros no tanto (no obstante, no sólo de refranes vive el libro, también incluye canciones, como la trilogía anterior).

Pero... tras la sonrisa inicial, llega la mueca de angustia, los ojos desorbitados, los vellos erizados, las manos agarrotadas... y, sin embargo, no puedes dejar de leer. Y es que, Gellida te mantiene en vilo durante toda la trama gracias a:
  • su estilo directo y crudo, aunque intercala de vez en cuando algún comentario que te hace sacar una sonrisilla (irónica o no) para coger un poco de aire,
  • la gran labor de documentación en cuanto al trabajo e investigación policial se refiere,
  • la calidad de sus personajes, da igual que sean principales o secundarios, todos están medidos al milímetro y
  • la visión panorámica del secuestro, eje central de la novela: las acciones y reacciones tanto de la familia, como de la policía y los secuestradores están de lo más logradas, quizás me choca un pelín la actitud de Margarita, la secuestrada, ya que muestra un valor que yo, en su situación, no mostraría. Tales son las descripciones, la forma de narrar la historia, que en vez de estar leyendo parece que lo estás viendo, estás completamente integrado en las escenas (por suerte en segundo plano, sin interactuar ni participar) y, además, hace que te preguntes, perdóname César, si el escritor ha sido víctima de un secuestro o, por el contrario, ha sido el secuestrador: la forma de ponerse en el papel y mente de cada uno de los personajes no tiene explicación de otra forma. 
Como veis, mi debut con Pérez Gellida no podría haber ido mejor, por lo que no creo que haga falta deciros que pondré remedio al error de no haber leído todavía Versos, canciones y trocitos de carne ¿o sí? La única pega que pondría a Sarna con gusto es que, en este caso, el refrán no se cumple porque esta novela sí pica: pica la curiosidad, haciendo que no puedas parar de leer; pica las emociones, ocasionándote tristeza, miedo, ira, frustración... en un momento y pica la sensibilidad, predisponiéndote a empatizar con muchos de los personajes.


PÉREZ GELLIDA, César. 2016. Sarna con gusto. Barcelona: Suma de letras. (Conspicua). 509 pp. ISBN 9788483658512.

Resumen:Lastrado por los efectos nocivos que le ha dejado la obsesiva persecución de Augusto Ledesma, el pelirrojo inspector de homicidios de Valladolid, Ramiro Sancho, vuelve al Cuerpo con la esperanza de retomar las riendas de su vida anterior. Nada más lejos de la realidad.

Una adolescente ha desaparecido en el marco de las ferias patronales de la ciudad. Se trata de la hija de un importante empresario y las primeras pesquisas apuntan a que podría tratarse de un secuestro. César Pérez Gellida aborda su novela más negra desde una óptica global con el objeto de ofrecer al lector una visión 360º sobre un delito sumamente cruel como es la privación de libertad. Y lo ejecuta de una forma tan real que compartirá la angustiosa incertidumbre de la familia, tan estremecedora que saboreará el miedo desde la oscuridad de un lugar desconocido, tan veraz que se ajustará el pasamontañas para meterse en la piel del secuestrador y, como no, tan cercana que participará en el proceso de negociación e investigación en primera persona.

Crónica de los libros que dan cuerda a mi mundo