Víctor Blázquez presentando "Pacto al filo de la medianoche"

27 noviembre 2015 -
¡¡Hola cronisteras/os!! ¿Qué tal estáis? Yo, como veis, cumpliendo lo que os prometí, poniéndome al día con el blog.

Tras publicar la entrada con la presentación de Tariq Alí  celebrada el pasado 4 de noviembre en Madrid, vuelvo a la carga con otra presentación, esta vez con la que tuvo lugar el pasado sábado 21 en Generación X a cargo de Víctor Blázquez -también conocido como Maligno Blázquez o Doctor Muerte (si has leído alguno de sus libros, o varios, sabrás la razón, si no lo has hecho todavía, como yo, no tardes mucho en hacerlo)- y su Pacto al filo de la medianoche.

En esta ocasión no acudí sola al encuentro (como sí sucedió en la de Tariq Alí) sino que fui con un grupo de amigos y conocidos, lo cual estuvo muy bien por dos motivos: 1) la post-presentación se hizo más amena porque varios nos fuimos después de cañas y 2) entre todos le preparamos a Víctor una sorpresita que después desvelaré.

Pero bueno, que me voy por las ramas... vamos a lo que vamos: la presentación en detalle.

Presentación

Presentación, Víctor Blázquez, Pacto filo medianoche

Con  un cuarto de hora de antelación, quizás un poco antes, llegamos mis amigos y yo al lugar donde se iba a realizar la presentación con el propósito de poder coger sitio donde sentarnos y no perdernos detalle, cosa que conseguimos, y menos mal porque hubo varias personas (unas cuantas) que tuvieron que verla de pie y desde ángulos no muy adecuados, vamos, que se completó el aforo.

A las 18:30 horas se sentó Víctor Blázquez a la mesa custodiado por Juan de Dios Garduño, autor de Extinction (entre otras novelas) a nuestra izquierda, y Daniel Medina Ramos, ilustrador de la cubierta, a la derecha.

La presentación se desarrolló entre muchas risas, pero de la trama del libro poco, por no decir nada, se pudo descubrir. Lo único que conseguimos sacar en claro fue:
  1. Llevaba tiempo escrita, concretamente la escribió después de publicar El cuarto jinete, aunque no se haya publicado hasta ahora debido a que no encontraba editorial.
  2. Cuando encontró casa que la acogiera, Víctor tuvo que revisarla de nuevo y pulirla para que se ajustara un poco mejor a la línea editorial, eso sí, sin perder la esencia Blázquez.
  3. El protagonista se llama Hugo Smith, como se puede ver en la contracubierta del libro, personaje al que Víctor le ha cogido mucho cariño mientras lo "inventaba".
  4. Hay un pacto, como refleja el título.
  5. La 'inspiración' de la novela vino de la serie Supernatural. Según contó Víctor, lo único que tenía claro al comenzar a escribir este libro era que en la trama iba a haber un pacto para hacerle un guiño a esta serie.
  6. Además del guiño a la serie, hay otros muchos: a experiencias o situaciones vividas en carne propia, aunque muy modificadas, según él; a escritores, como Miguel Aguerralde y a uno de sus personajes (Matt el Rojo); libros; películas...
  7. El libro comienza con la conversación de dos hombres en un bar y en la historia se va contando la vida de uno de ellos, la del protagonista, lógicamente.
  8. No pertenece a un género en concreto, no es de intriga, ni de terror, ni de amor... pero incluye ingredientes de cada uno de ellos. (De hecho, en las librerías lo encontrarás en la sección de "narrativa española").
  9. Uno de los referentes de Víctor es Stephen King, aunque su libro El juego de Gerald no le gustó (cosa que no entiendo porque a mí me gustó mucho, es muy claustrofóbico, que es de lo que se trata). 
  10. En la editorial le ofrecieron la posibilidad de elegir al ilustrrador de la cubierta  y de pensar lo que quería que se reflejara en ella, dentro de unas pautas. Y es aquí donde entra en escena Daniel Medina.
Respecto a la cubierta, explicada por Daniel, también hubo datos curiosos:
  1. Había dos posibles ambientaciones para la imagen de la cubierta: una era un bar, la otra en una estación de tren, como veis ganó la primera.
  2. La ilustración iba a tener varias, muchas, calaveras: la mancha negra que enmarca el dibujo, el humo que sale del cigarro, la cara de los hombres...pero, finalmente, se redujo sólo a la bebida derramada. 
  3. La cara de los hombres no está pintada con la intención de no predisponer a los lectores con la imagen de los personajes, así cada uno dejará volar su imaginación y les pondrá la cara que quiera.
Y, en resumen, esto es lo que dio de sí la charla. Pero ahí no queda la cosa, hubo segunda parte: las firmas, momento elegido para darle la sorpresa a Víctor. ¿Qué cuál fue la sorpresa? Pues bien, debido a su merecida fama de malo malísimo mis amigos y yo decidimos hacerle un regalo guasón y le entregamos una botella de vino un tanto especial...

Sangre, Víctor Blázquez, vino

Cuando Víctor y Daniel terminaron con las firmas, llegó el turno de la charla informal, las fotos y el picoteo, sí, hubo comida para picotear y bebidas, todo un detalle (además de otro que nos fueron entregando conforme nos iba firmando).

Y poco más hay que añadir, solo me resta decir que espero que las otras dos novelas que tiene ya escritas Víctor (¡primicia!: una es de terror con niños y la otra policíaca) encuentren prontito editorial para que sus lectores podamos seguir disfrutando de sus historias.

Pacto filo medianoche
BLÁZQUEZ, Víctor. 2015. Pacto al filo de la medianoche. Barcelona: Base. ISBN 978-84-15706-64-9. 314 pp.

Resumen: Esta es la historia de Hugo Smith, un hombre que tuvo todo lo que necesitaba y le fue arrebatado; un hombre cuyos momentos trascendentes han estado marcados por la sangre, un destino trágico que lo ha llevado a recorrer una senda de autodestrucción, ahogando sus penas en alcohol y soñando con una venganza que pensaba que nunca obtendría. Hasta ahora. A medianoche, en un bar, un tipo que acaba de conocer le ofrece la posibilidad de llevar a cabo su plan. El pacto es sencillo: él conseguirá aquello que necesita para ejecutar su venganza y pagará a cambio el precio que su nuevo socio exija.
Crónica de los libros que dan cuerda a mi mundo

Presentación de "El extremo centro" de Tariq Alí

26 noviembre 2015 -
¡¡Hola cronisteras y cronisteros!! He tenido unas semanas demasiado ocupadas, y os he tenido un poco abandonados, pero prometo ponerme las pilas esta semana y organizarme en condiciones... Dicho esto, vamos a la entrada de hoy, que os la debo desde hace muchos días.

Los que me seguís a través de las redes sociales (Facebook, Twitter, Google+, Instagram o Pinterest) veríais que en algunas de ellas publiqué una foto con una mesa con micrófonos vacía y os anunciaba que estaba esperando a un escritor que iba a presentar su libro (si no me seguís podéis hacerlo pinchando en los botones que aparecen en el lateral derecho, nuestra derecha). Pues bien, ese escritor era nada más y nada menos que Tariq Alí que presentaba, en La Central de Callao, su último libro El extremo centro.

extremo centro, Tariq Alí

En la presentación de El extremo centro, con una introducción de Jaime Pastor, Tariq Alí contó qué entiende él. a qué denomina él, por "extremo centro" e hizo un repaso del tema tratado en el libro: cómo ha evolucionado la política desde la caída del muro de Berlín.Como es un poco complicado de resumir, ya que si lo hago se pierde mucha "sustancia", voy a reproducir por escrito lo que el escritor dijo por palabra (menos mal que lo grabé), aquí va:

Durante la presentación, Tariq Alí explicaba que tras la caída del muro surgieron nuevos movimientos y que tanto éstos como los viejos movimientos es que ambos aseguraban que atacarían al capitalismo neoliberal implicando que habría otra forma de capitalismo que sería más aceptable, pero en lo que en realidad pensaban era en la situación que se vivió tras la Segunda Guerra Mundial en la que los capitalistas y los políticos decían que para evitar cualquier tipo de revuelta, de revolución, lo que había que hacer era dar grandes concesiones a la clase trabajadora, y lo hicieron: salud gratuita, educación gratuita, viviendas públicas, subvenciones... Sin embargo, el capitalismo neoliberal lo que hizo fue quitar esos derechos sociales, de hecho, sigue contando Tariq, las privatizaciones que hemos ido viendo en los últimos años en Europa tenían como fin adentrarse en el paraísos seguros que eran el estado del bienestar que había en el continente. Tanto es así que lo que ha hecho el neoliberalismo es crear un estado de amnesia puesto que pocos recuerdan ya los derechos sociales que había antes.

Respecto a los movimientos bolivarianos de América del Sur y los nuevos movimientos que se dan en Europa, Tariq cuenta que lo que quieren es volver a los derechos sociales que se dieron tras la Segunda Guerra Mundial y pone como ejemplo el acuerdo al que llegaron varios países latinoamericanos para utilizar el petróleo del que disponen para beneficio de su pueblo. Acuerdo que no gustó ni a la Unión Europea ni a Estados Unidos y que dio lugar a varios golpes de estado por miedo a que estas medidas se pudieran propagar a Europa, lo que supuso el auge del extremo centro en el continente.

El autor continúa exponiendo que la democracia social no está permitida hoy y eso ha creado una crisis en el funcionamiento democrático de la Unión Europea y de los países miembros individualmente, la cual se ha visto acrecentada debido a la crisis que comenzó en 2008, que hizo que la economía de Estados Unidos y Europa temblase durante unos días, lo cual se solucionó metiendo dinero a los bancos y nacionalizándolos. Es decir, el dinero que no se había dado durante años a los pobres se dio en ese momento a los bancos, y lo peor es que esa crisis sigue con nosotros. Entonces tenemos una situación en la que la hegemonía del capitalismo no se ha roto y los nuevos partidos que están surgiendo son variables, no podemos decir que sean todos iguales: muchos son escisiones de los antiguos partidos comunistas, socialdemócratas, luego tenemos nuevos movimientos sociales de jóvenes que están surgiendo -como Podemos en España, Cinco Estrellas en Italia-. Esto esta produciendo que se de un pequeño debate en los partidos más tradicionales. No obstante, el gran reto al que se enfrentan estos nuevos movimientos es el reto de la política, el cual, por ejemplo, fracasó en Grecia: la victoria de Syriza causó pánico dentro de la Unión Europea porque se negaba a aceptar las peticiones que la Troika exigía al país. Además, explicó cómo Jeremy Corbin triunfó como líder y el turno de preguntas dio, a petición de algunos de los presentes, su opinión sobre Podemos.

Como veis, la charla fue de lo más interesante, pero hubo dos contratiempos, ajenos a Tariq Ali, que hicieron que el encuentro no fuera redondo: 1) los micrófonos no funcionaban por lo que costaba seguir lo que se contaba (menos mal que me senté en primera fila, al lado del traductor, por cierto) y 2) que no se controló bien el tiempo y las firmas se hicieron deprisa y corriendo y con Tariq ya en pie queriéndose poner la chaqueta, pero bueno, aún así yo conseguí mi garabato (nunca mejor dicho).

Firma, Tariq Alí

ALÍ, Tariq. 2015. El extremo centro. Traducción de Alejandro Pradera Sánchez. [s. l.]: Alianza Editorial. ISBN 978-84-9104-188-7. 272 pp.

Resumen: ¿Qué hacer en el crepúsculo de la democracia? ¿Qué sentido tienen las elecciones cuando el resultado es siempre el mismo: una victoria del “extremo centro”? Desde 1989 la política se ha convertido en una competición para ver quién es capaz de prestar un mejor servicio a las necesidades de los mercados, una pugna ahora mediatizada por inestables movimientos populistas. La misma catástrofe ha tenido lugar tanto en Estados Unidos como en Gran Bretaña y en la Europa continental.

En esta apremiante y amplia argumentación acusatoria, Tariq Ali pasa revista a las personas y a los acontecimientos que han ido propiciando este momento de suicidio político: la corrupción en el Parlamento británico; los fracasos de la Unión Europea y de la OTAN; el poder blando del Imperio Estadounidense que domina sin ningún tipo de oposición el escenario mundial.

A pesar de esa inercia, Ali va en busca de futuros alternativos, y encuentra motivos para la esperanza en las revoluciones bolivarianas de América Latina y en las fronteras de Europa. Los partidos emergentes de Escocia, Grecia y España, surgidos a raíz de la crisis de 2008, están aportando nuevas ilusiones a la democracia.

Crónica de los libros que dan cuerda a mi mundo

Ellas se pusieron ofrecidas y él se vio obligado

16 noviembre 2015 -
¡¡Hola cronisteras y cronisteros!! Hoy estreno otra sección del blog, Cuentos y fragmentos, en la que, como su nombre indica, iré publicando cuentos o fragmentos que me gusten y llamen la atención. El de esta publicación es un fragmento largo, muy largo, puesto que corresponde al primer capítulo de un libro, el cual he descubierto catalogándolo en el trabajo. El libro se encudra dentro de la novela popular (pulp fiction) y aunque reconozco que no me atrae (quizás se deba a que en cinco horas me leo unas diez-doce por lo que acabo saturada y a que, ya se sabe, la lectura obligada nunca es igual de saboreada que la elegida por ti mismo) el viernes cuando cayó en mis manos y lo leí me resultó gracioso, me sacó una sonrisa tempranera. Por ello, quiero compartirlo con vosotros, ¿quieres saber de qué libro se trata? pues sigue leyendo.

Fragmento


Demasiadas faldas en Wichita

cubierta, demsiadas, faldas, Silver Kane

Clark Yerby, debidamente esposado y custodiado por cuatro hombres, era conducido hacia la sala del juzgado de la ciudad de Abilene.
El juicio contra él iba a celebrase casi inmediatamente después.
Y quizá nunca en la historia de Abilene se había producido una tan enorme "división de opiniones" en un asunto de aquella clase. Por ejemplo, había al menos una docena de hombres que querían linchar a Yerby.
- ¡Bandido! ¡Hijo de perra!
- ¡Te vamos a liquidar!
- ¡Irás a la horca!
En cambio, había al menos una docena de mujeres que querían llevarse al acusado a su casa.
- ¡Guapo!
-¡Chato!
- ¡Qué te como...!
- ¡Júrame que tu última voluntad será deshacerme a besos!
Clark Yerby estaba aterrado.
Pero hay que decir la verdad.
Estaba más aterrado por lo de las mujeres que por lo de los hombres.
Si todos aquellos tipos lo sujetaban, lo iba a pasar mal. Pero si le sujetaban las mujeres, ya podía hacer testamento.
Porque las mujeres se estaban animando cada vez más y ya habían empezado, como quien dice, a repartirse sus huesos.
Una gritaba:
-¡Es mío!
Otra contestaba:
- ¡Calla, zorra! ¡Tú no tienes ningún derecho!
- ¡Ni tú!
- ¡Pues en todo caso la mitad para cada una!
Una tercera intervenía:
- ¡Yo también quiero!
Yerby estaba cada vez más aterrado. Gimió:
- ¡Dios mío! ¡Van a venderme en porciones de tres onzas!
Al fin pudo entrar en la sala del juzgado.
El juez tenía cara de mala uva. Gritó:
- ¡A ver! ¡Que entre el acusado!
El sheriff musitó:
- Ya está aquí, Señoría.
El juez se limpió los cristales de las gafas y bramó:
- ¡Pues que no se esté sentado! ¡Que se ponga en pie...!
- Ya está en píe, Señoría -suspiró resignado el sheriff.
Yerby murmuró:
- Si quiere que me suba encima de una silla...
- ¡Cállese, sinvergüenza! ¡A ver! ¡El martillo! ¿Dónde está el martillo?
Yerby gimió:
- ¿Va a lanzármelo?
- ¡Lo necesito para imponer la ley! ¿Dónde está el martillo?
- Lo tiene en su mano derecha, juez -suspiró el sheriff-. Pero si no llega a ver su mano derecha le aconsejo que se ponga las otras gafas.
- ¡Pues a ver! ¡Mis gafas! ¿Dónde están las otras gafas?
- Las lleva colgadas de una oreja, juez. Y si me pregunta dónde está su oreja, dimito. Lo siento, Señoría, pero ya no puedo más.
- ¿Y por qué no puede más, sheriff? Es usted el sheriff, ¿verdad?
- Sí, Señoría. Y lo que quiero decir es que el otro día, creyendo que daba usted un martillazo en la mesa, le pegó un martillazo al secretario. Temo que a mí, el día menos pensado, me ocurra también algo.
Mientras tanto, la gente ya había entrado en la sala del juzgado. Ésta se hallaba totalmente llena, predominando las mujeres sobre los hombres.
El juez gritó.
- ¡Clark Yerby, se le acusa de haber seducido a diez mujeres de esta ciudad! ¿Se declara culpable o inocente?
- Inocente, señor juez.
- ¡Habrase visto...! ¿Y por qué inocente, si puede saberse?
- Yo no quería conquistar a ninguna mujer. Yo vine a aquí a ayudar al maestro armero.
- Entonces, ¿pretende que le conquistaron ellas?
- Verá, señor juez... Yo no sé qué pasaba, pero cuanto más me escondía más me iban persiguiendo.
- ¿Y puede saberse por qué?
Las mujeres que llenaban la sala le dieron en seguida la respuesta. Empezaron a piropear al acusado:
- ¡Guapo!
- ¡Chulo! ¡Castizo!
- ¡Tío bueno!
El juez masculló:
- ¡Bueno, ¿pero puede saberse qué tiene este fulano que no tenga yo, por ejemplo?
Y, mientras decía esto, se cepilló una verruga, se puso mejor la dentadura postiza y se cambió de gafas.
Clark Yerby, en cambio, era un joven de unos veintitrés años, alto, atlético y de facciones correctas y firmes, que tenía una excelente musculatura y unos no menos excelentes puños. Además,  era alegre, cantaba muy bien y acompañándose de la guitarra, y ya al llegar a Abilene había llamado la atención al ganar la carrera de caballos y el concurso de levantamiento de peso.
Era, además, muy educado. Acompañaba a las ancianas para cruzar la calle. Comparaba chucherías para los niños a la salida del único colegio de la ciudad. Y avisaba a las damiselas en edad de merecer cada vez que éstas tenía una carrera en una media.
- Guapa, si quiere se la cambio -decía.
Lo curioso era que no había recibido guantazos por esas amables proposiciones. Al contrario, las chicas le sonreían. 
Yerby era uno de esos tipos que tienen gancho. Siempre decía las cosas sonriendo.
Y eso contrastaba con la costumbre de los demás hombres de Abilene, que lo mismo daban un beso a una chica que le soltaban un guantazo. 
El juez preguntó:
- Dicen que usted ha tenido mucho éxito con las mujeres, lo cual no comprendo. ¿Por cuáles empezó?
- Pues verá, señor juez -dijo Yerby compungidamente-, mi perdición comenzó con las chicas del saloon. Yo las inivitaba a beber sin pedirles nada a cambio. Les contaba chistes. A una a la cual un pistolero le rompió el vestido, le regalé otro. Y un buen día estaba durmiendo la siesta en un reservado, después de beberme un cuarto de botella de whisky, cuando...
- ¿Qué sucedió?
Se oyó un fuerte ruido... El juez pegó un brinco.
- ¿Quién dispara? ¿Qué es esto? ¡Pido que se proclame inmediatamente la ley marcial! ¡Que se suspendan las garantías constitucionales! ¡Que llamen al ejército!
El sheriff le tranquilizó:
- Señor juez, no dispara nadie. 
- Pues, ¿qué pasa?
- El acusado ha hecho todo ese ruido para indicar lo que pasó cuando estaba tranquilamente en el reservado.
- ¿Y qué pasó? ¿Atacó la artillería? ¿Le hizo explosión la botella de whisky?
- No, señor juez -dijo tristemente Yerby-.Cinco bailarinas del saloon rompieron la puerta y entraron lanzando gritos. Todas decían que ya estaba bien de contar chistes y en cambio tenerlas en ayunas. No sé, pero por lo visto yo les interesaba como..., como hombre. Fue terrible, señor juez.
Una de las bailarinas, que estaba en la sala, gritó:
- ¡La culpa la tuvo Nati, que es una zarrapastrosa!
La otra contestó:
- ¡Eso lo dirás por ti, guapa! ¡A ti te huele el aliento desde que te bebiste un vaso de aguarrás creyendo que era ginebra!
- ¡Qué te doy!
- ¡Qué te atizo!
- ¡Calla, bestia! ¡Si tienes las piernas torcidas!
- ¿Torcidas yo? ¡Mira, mira...!
Y las enseñó. No las tenía torcidas, ni mucho menos hasta los agentes del sheriff aplaudieron mientras el juez gritaba:
- ¡Que se acerque! ¡Este tribunal tiene que examinar atentamente las pruebas del delito!
- ¿Pero que delito, juez?
- ¡El que sea! ¡A ver. a ver...! Examinemos si es verdad eso de que están torcidas.
Y tendió las manos hacia adelante.
El sheriff le advirtió:
- ¡Chist! ¡Señor juez!
- ¿Qué pasa? ¿Es que no me va  a dejar administrar justicia?
- Sí, señor juez, pero es que está tocando usted las piernas de la señora Bradley, a la que van a rendir el homenaje a la vejez el año que viene. Fue una de la fundadora de Abilene.
La señora Bradley, que ya empezaba a entusiasmarse, se volvió e insultó al sheriff:
-¡Maldito chivato!
A todo esto el juez volvió a la serenidad. Se parapetó tras su mesa, se cambió de gafas nuevamente y gritó:
- ¡Orden! ¡Orden! ¡Más tarde examinaré las pruebas del delito! Siga hablando el acusado. ¿Qué paso luego?
- Bueno, pues que... Parece que las bailarinas se hicieron propaganda unas a otras... Ya sabe usted lo que son las mujeres. Cada una de ellas decía haberse quedado con la mejor parte. El caso fue que me pusieron cerco y tuve que mudarme de hotel, pero sirvió de poco.
- Total, un escándalo.
- Sí, señoría. Y entonces vino una comisión de damas respetables de la ciudad a decir que aquello era un escándalo y que tenían que echarme.
- ¿Le echaron?
- Por desgracia, no. Lo que ocurrió fue que una de las damas dijo: "Lo primero que hay que hacer en estos casos es reconstruir el crimen".
- ¿Y..., y lo reconstruyeron?
- Señor juez, yo salté por la ventana.
- Se rompió algún hueso, supongo.
- No, porque caí en blando.
- ¿Cómo se entiende?
- Abajo había un piquete de reserva. Caí en sus manos.
- ¿Y..., y qué?
- Me llevaron con ellas. Yo creí que la diñaba. Lo que hice entonces fue sacar billete en la primera diligencia que salía de Abilene.
- ¿Y por qué no se marchó?
- Señor juez, la propietaria de la compañía de las diligencias es la señora Prescott de treinta y cinco años. Me atizó un culatazo en la nuca y prohibió que salieran más diligencias hasta nueva orden.
- Sí, algo supe de eso. Fue un desastre para la ciudad. ¿Y le dejo salir al fin?
- Sí, dos días más tarde. Puso a mi disposición un carruaje para mi solo. Pero cuando fui a escapar, una docena de mujeres ya habían puesto sitio a la casa de postas.
- ¿Y qué pedían?
- ¡Igualdad de oportunidades!
- ¿Cayó usted en sus redes?
- Claro que sí, señor juez. Y eso que llamé a gritos al Séptimo de Caballería Ligera, en cuyas filas tuve el honor de servir cuando contaba diecisiete años. Pero, por desgracia, el Séptimo está ahora de guarnición en la frontera del Canadá, de modo que sospecho que no oyeron. Fui vilmente hecho prisionero y conducido a una especie de mazmorra pintada de rosa.
- ¡Claro! -gritó una mujer de las que estaban allí- .¡Como que era un reservado del saloon Las pecadoras!
Yerby alzó las manos mientras suplicaba:
- Señor juez, acabemos con mis sufrimientos de una vez. Pido ser condenado a muerte.
Una dama se puso en pie y gritó:
- ¡Muy bien! ¡Pero yo seré el verdugo! ¡Que me lo dejen!
El juez bramó.
- ¡Esa furcia! ¡Que la detengan y la lleven a su casa!
El sheriff cuchicheó a su oído:
- ¡Cuidado! Es su esposa, señor juez.
- ¡Ah, no, pues entonces no! Que la lleven a cualquier sitio menos a su casa. ¡Queda desterrada! ¡Debe irse del país inmediatamente!
La mujer fue sacada de la sala entre cuatro. Pero el juez sintió que su espalda se cubría de sudor helado cuando ella gritó:
- ¡Que te crees tú eso! ¡Nos veremos a la hora de comer! ¡Y ya te daré yo, maldito...!
Alzó el martillo:
- ¡Orden! ¡Orden!
- ¡Ayy...!
- ¿Qué pasa?
El sheriff dijo lastimeramente:
- Su secretario, señor juez.
- ¿Mi secretario? ¿Pero no estaba restableciéndose en el hospital de Veteranos?
- Este es otro.
El juez necesitó sujetarse a los bordes de la mesa.
- ¿Pero que ven en usted? -preguntó mirando al acusado, aunque sólo distinguía una nebulosa-. ¿Puedo saberlo?
Como antes, las mujeres contestaron en lugar de Yerby:
- ¡Es guapo!
- ¡Y bien plantado!
- ¡Y siempre está contento!
- ¡Y no dice groserías!
- ¡Ni escupe!
- ¡Ni le rompe a una los vestidos!
El juez barbotó:
- ¡Basta! ¡Basta!¿Qué opina el jurado?
El sheriff casi saltó encima suyo. Sudaba. 
- Juez, ha ocurrido algo terrible.
- ¿El qué? ¿Ha vuelto mi mujer? ¿Han perecido los cuatro hombres que la sujetaban?
- Peor, señor juez. El juez estaba formado por siete hombres y seis mujeres. Pues bien, los siete hombres han desaparecido.
- ¿Y dónde paran?
- Sus esposas han ocupado su lugar. Por lo visto, los pobres tíos han sido amenazados de muerte.
- ¿O sea que el jurado está formado por trece mujeres?
El sheriff no tuvo tiempo de responder.Inmediatamente se oyó a gritos el veredicto:
- ¡Culpable! ¡Culpable!
- ¡Se ha aprovechado de la buena fe de las chicas!
- ¡Por lo tanto pedimos que sea entregado ipso facto a los miembros del jurado!
Yerby volvió a alzar las manos con gesto de terror.
- ¡Señor juez, estoy conforme con el veredicto! ¡Pero pido que me ejecute el verdugo oficial de Abilene!
Otro martillazo.
- ¡Aaaay...!
- ¿Qué pasa ? ¿Ya han cambiado al secretario?
- No, señor juez, esta vez he sido yo -masculló el de la placa-. ¡Ya se lo decía!
- Pues aguante que para eso le pagan. Y pónganse en pie porque voy a dictar sentencia. El jurado lo ha encontrado culpable, pero no tiene potestad para señalar la pena. Soy yo quien debe hacerlo de acuerdo con la ley. Por lo tanto, como en los casos de escándalo público se suele imponer la pena de destierro, este hombre, Clark Yerby, será desterrado a Maynord House, en el límite norte del condado. Y si aparece de nuevo por aquí, usted lo matará inmediatamente, sheriff.
- Más vale que lo mate usted con su martillo, juez. Será más seguro.
- ¡Cállese!
Yerby gimió:
- ¡No! ¡Maynord House, no!
- ¿Por qué?
- ¡Es una institución regentada por mujeres!
- Por mujeres de sesenta años, Yerby.
- Ah, entonces voy.
- El presidente de los Estados Unidos las condecoró hace poco con la "Medalla de la Virtud".
- Entonces ya no hay duda. ¡Me largo!
- ¡Pues no hablemos más! ¡Listo para el destierro! ¡Causa concluida! ¡BLAAAAM!
Otro martillazo.
- ¡Aaaayyy!
- ¿Es usted, sheriff?
- No. Soy el acusado.
- Pues así aprenderá a no meterse donde no lo llaman. ¡Desterrado a Maynord House con las viejas! ¡Largooo...!
Se organizó un sensacional tumulto de mujeres en la sala del juzgado de Abilene. Todas querían llevarse un pedazo de las ropas del condenado.
Yerby, que ya sólo llevaba los pantalones, gimió:
- ¡No, al menos déjenme esto...!
Aún no sabía, el pobre, que eso de las fans acababa de ser inventado.
Peor para él.
Cuando lo sacaron de la ciudad, tuvieron que atarlo a la silla del caballo para que no se cayese.
(Demasiadas faldas en Wichita,
de Silver Kane)


PD. Al leerlo, me vino a la cabeza "La vieja del visillo" del gran José Mota, pobre Clark Yerby... jajaja.


Crónica de los libros que dan cuerda a mi mundo

Quiero, de Antonio Martínez López

11 noviembre 2015 -
QUIERO


Quiero vestir la tristeza,
con canciones y sonrisas,
con esa humilde pobreza...
entre las mejores brisas.

Quiero apagar ese fuego, 
que provoca los rencores,
y en faenas de labriego,
sembrar las más lindas flores.

Quiero matar los orgullos, 
aquellos de gran postín...
que van sembrando murmullos,
alejando más el fin.

Quiero beberme los llantos,
que la sed me han de saciar,
llantos que curan espantos...
llantos de un acongojar.

Quiero estar conmigo en paz,
para no citar al miedo,
y en mis versos ser capaz
de descifrar el enredo...

Quiero verdades que digan
lo bonito de la vida, 
verdades que nos abrigan
lo profundo de la herida.

Esperanzas de trabajo,
las hay con un hambre fiero,
que llegue por el atajo...
que también bastante quiero.

* Imagen extraída de Advanced Year
Crónica de los libros que dan cuerda a mi mundo

Proyecto XI, de Francesc Blanco

09 noviembre 2015 -
Proyecto XI

¡¡Hola cronisteras y cronisteros!! Hoy os traigo la primera reseña (y entrada) del blog y he de reconocer que estoy un tanto nerviosa. ¿Por qué? principalmente por dos motivos: 1) he creado este blog con muchas ganas e ilusión, por lo que quiero que os guste, tanto su diseño como su contenido y 2) porque el libro del que os voy a hablar ahora se merece una buena reseña y no sé si voy a estar a la altura... espero que sí.

Pero antes, al tratarse ésta de la primera reseña, opinión personal, o como lo prefiráis llamar, quiero dar un par de datos: no os preocupéis porque, como ya dije en la Bienvenida no os voy a desvelar nada de lo que sucede en la historia, aunque sí diré el mensaje o el significado del libro para mí; como no quiero adelantar acontecimientos, la ficha y el resumen del libro irán después de mi reseña, para el que lo quiera leer. Además, al final (antes de la firma) pondré mi valoración del libro con imágenes: 1 imagen es la mínima puntuación y 5 imágenes es la máxima.

Reseña y resumen


Proyecto XI es una novela original, muy original, ya que combina tres géneros en un mismo libro: intriga, fantasía y metaliteratura* (bueno, este último no es un género literario, pero aceptémosle como animal de compañía, jeje) y, además, lo hace a la perfección: la intriga es fantástica y la fantasía es intrigante, y de la parte metaliteraria... qué os voy a decir,  es un condimento esencial, le da ese toque mágico que hace al libro tan especial. 

Alicia, País, Maravillas
El estilo utilizado por Francesc Blanco es ágil, ameno y directo. Las frases son cortas, dicen lo que quieren decir, sin ambages ni florituras, con un lenguaje coloquial, cotidiano. Lo cual ayuda a hacer más creíble la historia y a sentirse más identificado y/o familiarizado con la situación y con los personajes, es decir, ayuda a que te adentres por completo en la trama de la novela, tanto que durante la lectura estarás en tensión continua, tendrás los nervios a flor de piel, alguna vez que otra tendrás ataques de miedo, la vivirás como un protagonista más y la fantasía se volverá completamente verosímil.

Pero... acerquémonos un poquito más a la historia en sí. La trama se desarrolla en Barcelona, más concretamente en el el barrio de Pueblo Seco, y podría especificar más, pero ya sería detallar demasiado (¡¡Ojo: Pista!! (solo ver si quieres) aparece en el resumen y la calle es la misma en la que nació el autor). Es una novela coral, no me atrevería a hacer una diferencia entre protagonistas principales y protagonistas secundarios, puesto que, aunque la "voz cantante" la llevan diez personajes (sí, has leído bien, diez (Anna, Jon, Yago, Luna, Hugo, Víctor, Bastian, Juan, Mikel, y el último lo diré al final) de ahí que diga que es una novela coral), el resto también tienen un papel bastante importante en el desarrollo de la historia; además, todos están bien definidos y descritos.


Y hasta aquí puedo leer, o, mejor dicho, contar, ya sabéis que de los sucesos acontecidos no os voy a desvelar nada, se trata de que leáis vosotros la novela (y más en este caso, en el que cualquier pista sería dar demasiada información). Solamente puedo decir (¡atención: ideas clave de la novela! leed si queréis) que trata de la amistad, la verdadera amistad que consiste en conocer bien a tus amigos y hacer lo que fuera por ayudarles, de nuestras creencias y en cómo pueden variar en cuestión de segundos, y del décimo protagonista que antes no os desvelé: los ¡¡libros!!

Os animo encarecidamente a que le deis una oportunidad, estoy segura de que no os defraudará. De hecho, así me quedé yo después de leerla:


PD. Quiero dar las gracias a Francesc, aparte de por la novela, por acordarse de los documentalistas y de la labor que hacen en la búsqueda de información, entre otras cosas, gracias por dejar a mi gremio en tan buen lugar. 

BLANCO, Francesc. 2015. Proyecto XI. 1ª ed. Barcelona: Suma de letras. ISBN 978-84-8365-755-3.

Resumen: El escéptico periodista Jon Vivaldi se halla inmerso en Proyecto XI, una investigación con la que pretende desvelar los fraudes sobre los que se asientan las ciencias ocultas. Justo antes de su desaparición remite un extraño correo a su editora y amiga, Anna Krauss, en el que le pide que acuda en su ayuda a un viejo inmueble situado en la calle Poeta Cabanyes de Barcelona. En el interior del edificio Anna encontrará el ordenador portátil de Jon y el diario de Bastian, un niño que treinta años atrás vivió en aquel lugar ejerciendo de adivinador. Con la ayuda de Víctor Crest y su equipo de investigación, Anna iniciará la trepidante búsqueda de Jon Vivaldi, una carrera contrarreloj que la conducirá hasta el macabro asesinato de Rosa Marino, cometido en 1974, que a su vez forma parte de una trama mayor. de una larga cadena de acontecimientos iniciada en Finlandia...
Todo comenzó en Finlandia.
Mediante un laberinto de pistas y referencias literarias, Francesc Blanco compone una frenética novela repleta de giros inesperados en la que el misterio y la literatura son los ingredientes principales. Un relato que recuerda los universos paralelos de novelas como La historia interminable; un homenaje a grandes obras literarias de todos los tiempos -Alicia en el País de las Maravillas, Anna Karenina, 2666, Rojo y negro, Cien años de soledad...- que, como frágiles hilos invisibles, se convierten en las protagonistas del texto, guiando al lector hasta un sorprenderte final.


*Metaliteratura: literatura que habla sobre la propia literatura.

** Imágenes: imagen de cabecera propia, imagen de "Alicia..." extraída de Librerialé, imagen de las estanterías extraída de Actiu, viñeta sacada de Rebloggy.

Crónica de los libros que dan cuerda a mi mundo